Revista Nº51 "LITERATURA"

 

Resumen

En el presente trabajo, el autor presenta un acercamiento a la estética del gran autor Edgar Allan Poe

 

Abstract

In this work, the author presents an approach to the aesthetics of the great author Edgar Allan Poe.

 

 

 

LA ESTÉTICA DE EDGAR ALLAN POE

 

IÑAKI VÁZQUEZ LARREA.

 

 

Edgar Allan Poe no es específicamente un poeta o un novelista: es poeta, novelista y filósofo. Lleva en sí la doble naturaleza del iluminado y del sabio…. Aristocrático por naturaleza aún más que por nacimiento, el virginiano, el hombre del Sur , el Byron extraviado,  en un mundo malo, ha conservado , siempre su imposibilidad filosófica, y, defina la nariz del populacho, se burle de los fabricantes de religiones o se mofe de las bibliotecas, sigue siendo lo que ha sido y siempre será , el auténtico poeta : una verdad trajeada en forma extraña, una paradoja aparente, que no quiere rodearse con la muchedumbre , y que corre al extremo oriente cuando los fuegos artificiales surgen por ponente”

CHARLES BAUDELAIRE

 

“No tengo fe en la perfección humana. Yo pienso que el esfuerzo humano no va a tener un efecto apreciable en la humanidad. El hombre hoy día es un poco más activo, pero no más feliz o inteligente que hace 6000 años. No creo en la espiritualidad. Creo que la palabra es mera palabra. Nadie tiene realmente una concepción de la espiritualidad”

EDGAR ALLAN POE.

 

 Edgar Allan Poe (1809-1849), novelista y poeta, rindió un verdadero culto a la belleza: “Definiría la Poesía verbal como la creación rítmica de belleza. El gusto es su único arbitro. Con el intelecto o con la conciencia, sólo guarda relaciones colaterales. Como no sea, incidentalmente, no tiene nada que ver con el Deber ni con la Verdad” (Poe, pág.3).

 Su idea fundamental del arte por el arte no fue adoptada por los norteamericanos en día de este autor. En sus escritos no busca ningún efecto moralizador. Afirma sus teorías sobre el arte y critica las de sus contemporáneos, especialmente las de Hawthorne y Longfelllow, quienes, ellos sí, tienden a la enmienda moral: “Nosotros los norteamericanos, hemos patrocinado tan feliz idea, y los bostonianos, muy en especial, la hemos llevado a su completo desarrollo. Nos hemos metido en la cabeza que escribir un poema simplemente por el poema mismo, significa confesar una falta de dignidad poética y de fuerza.

 Pero la verdad es que, si nos atreviéramos a mirar en el fondo de nuestro espíritu, descubriríamos inmediatamente que bajo el sol no hay ni puede haber una obra más digna ni de más suprema nobleza que ese poema, ese poema “per se” que es poema y nada más, ese poema escrito solamente por el poema en sí” (Poe, pág. 12).

 Su obra está compuesta de poemas, cuentos y críticas. Es un notable poeta lírico, nos hace sentir la belleza, el misterio y el temor, y llegó a ejercer un considerable influjo en sus sucesores simbolistas, como Mallarme o el propio Baudelaire. Su principal obra puramente estética es su discurso sobre el Principio Poético, en donde resume sus más importantes conceptos sobre poesía.

Para él, un poema debe ser breve; un poema largo no es poema, es una contradicción de los términos: “Lo que solemos considerar un poema extenso no es más que una sucesión de poemas cortos, es decir, de efectos poéticos breves. Es inútil sostener que un poema no es tal, sino en cuanto eleva el alma y te reporta una excitación intensa, por una necesidad psíquica; todas las excitaciones intensas son de corta duración” (Poe, pág. 3). El poema, por tanto, debe estar escrito per se; nada es más digno que el poema concebido para el poema. Es preciso, pues, saber conciliar la verdad y la poesía. Dividiendo el mundo del espíritu en tres partes: el puro intelecto, el gusto y el sentido moral, Edgar Poe sitúa el gusto en medio, pues éste es en su opinión, el lugar que debe ocupar en el espíritu. El intelecto recibe su forma de la verdad, el gusto nos muestra lo bello, y el sentido moral se ocupa del deber.

 El sentimiento de lo bello es, en el hombre, un instinto de todos los tiempos, profundamente arraigado en la naturaleza del hombre,. Su papel es elegir las formas bellas, los sonidos los olores, los sentimientos, y saber uso de ella en la poesía. La música y el ritmo tienen una importancia capital en el sentimiento, que crea la belleza. En resumen, Edgar Poe define la poesía como la creación rítmica de la belleza. Su único arbitrio es el gusto, cuyas relaciones con el intelecto y con la conciencia son meramente indirectas; sólo incidentalmente llega a ocuparse del deber o la verdad, El placer más puro proviene de la contemplación de lo bello y Poe convierte la belleza en la esencia misma y en la atmósfera del poema.

 Edgar Poe dedico su atención no solamente a la práctica poética, sino también a la teoría. A su juicio la belleza no se puede expresar racionalmente. Para vencer esta idea de la belleza inaccesible, el poeta debe crear, mediante la técnica literaria, un ambiente irracional  y tratar de despertar en el lector un ambiente análogo para comunicarse con él,: y esto es justamente lo que expresa Baudelaire al referirse a Poe: “ Así como nuestro Eugene Delacroix ha llevado su arte a las alturas de la gran poesía, Edgar Poe tiene una predilección por dejar actuar sus figuras sobre fondos violáceos y verdiáceos  en que se revela la fosforescencia de la podredumbre y el olor de la tormenta. El espacio se profundiza con el opio; el opio da un sentido mágico a todos los matices y hace vibrar todos los ruidos con una sonoridad más significativa” (Baudelaire, pág. 65).

 Edgar Poe emplea diferentes medios de la técnica literaria para tratar de expresar lo inexpresable; extrae el sentimiento de lo bello desde lo extraño, desde la muerte, desde lo horripilante, desde el temor. Evoca una visión del movimiento, una caída que no termina jamás en la Casa de los Usher: es una visión de la montaña que se hunde eternamente en el mar.

 La importancia máxima se otorga aquí a la muerte y el sueño: en el poema The Sleeper (el durmiente), Poe deja surgir una duda: una visión fluye entre el sueño y la muerte: no sabemos si la mujer duerme o si está muerta. Las imágenes de los sueños tienen en Poe también una capital importancia, así en el poema Ulúlame:

I replied-This is nothing but dreaming;/ Respondí:  Esto no es más que sueño

Let us on by a tremenduos light./ dejadnos en su trémula luz

Let us bathe in this crystalline light./ Dejadnos bañar en esta luz cristalina

Its Sibyllic splendour is beaming/ Su sibilino esplendor relumbra.

With Hope and in Beauty tonight. / esta noche con esperanza y en belleza.

Las imágenes son extrañas: la tenue e inerte luz de luna desempeña un importante papel; el viento sopla y, no obstante los árboles se mantienen inmóviles.

 Sus descripciones crean una atmósfera de encantamiento; así en el cuento William Wilson, la descripción de la casa estilo isabelino es una sombría aldea inglesa. En este mismo cuento William Wilson ve aparecer incesantemente su doble en la vida: el mismo hace el mal, pero tiene una verdadera obsesión de actuar bien, y esta obsesión se traduce en su doble. Idéntica obsesión descubrimos en otros cuentos suyos, como El Gato negro y El Corazón Revelador.

 Todo en él es símbolo. En el poema Israel, la representación simbólica del poeta es el ángel cuyo corazón es un laúd; Poe presenta simbólicamente las vías que conducen al poeta a la belleza. Es este simbolismo el que fue tan admirado por los poetas franceses, particularmente Baudelaire y Verlaine, y que utilizaron con indudablemente éxito.

 Para Edgar Allan Poe, la idea de belleza requiere el ritmo. En sus poemas, busca la creación rítmica de la belleza formal mediante la repetición de los sonidos, es decir por la aliteración y por la repetición de un mismo tema. Crea una atmósfera gracias a la música de los versos y presto gran cuidado a los ritmos interiores de los versos, En el poema, Las campanas, encontramos, cual, si fuese un estribillo, la repetición “The bells, bells, bells” y después “tinkle, tinkle, tinkle”, evocando así un ambiente de alegría. En El Cuervo, el último verso el último verso de cada estrofa repite “never more, never more”, expresión elegida por su sonido tanto como por estar de acuerdo con la melancolía y el tono general del poema: “nunca más” expresa a la vez dolor, horror y desesperación.

 De hecho, Poe explica cómo la belleza de un poema tiende siempre a la melancolía: “Una belleza de una familia cualquiera lleva inevitablemente, en su evolución suprema a un alma sensible a las lágrimas. La melancolía es, pues, el más legítimo de todos los tonos poéticos” (Poe.pág. 13).

 

BIBLIOGRAFÍA:

Bayer, R; Historia de la estética, FCE, México, 1963.

C, Baudelaire; Edgar Allan Poe, Machado Grupo, Madrid, 2009.

Poe, E, A; Great Short Stories, Varona, Salamanca, 1984.

Poe, E, A; Obras Completas, CECSA, México, 1961.

Pe, E, A; La Filosofía de la Composición y el principio poético, Cuadernos de Langre, Madrid, 2017.