Revista Nº29 "TEORÍA POLÍTICA E HISTORIA"

Evolución del populismo en América latina: Venezuela y Colombia en la era del neo-populismo y del populismo neoliberal

 

 

Adjera Ouattara

Université Félix Houphouet Boigny

 República de Costa de Marfil, África.

 

 

Resumen: este artículo es una reflexión sobre el populismo. Se trata de aprehender el fenómeno populista por medio de sus distintas manifestaciones por entre la historia en su variante neopopulismo del siglo XX encarnado por Hugo Chávez de Venezuela y neoliberal por Álvaro Uribe de Colombia. Nuestro acercamiento consiste en no sólo analizar las divergencias y las convergencias de dichos regímenes que se ilustraron como arquetipos de un populismo de izquierda y de derecha, sino en poner de manifiesto las causas recurrentes del fenómeno conocido como populista en América latina.

Palabras clave: populismo, neo-populismo, populismo neoliberal, Hugo Chávez, Álvaro Uribe.

 

 

 

L´evolution du populisme en Amérique latine: le Venezuela y la Colombie dans la mouvance du neo-populisme et du populisme neoliberal

 

Resumé: Cet article est une réflexion sur le populisme. Il s’agit d’appréhender le phénomène populiste à travers ses différentes manifestations dans l’histoire notamment dans sa variante  néo-populiste du XXIe siècle incarnée par Hugo Chávez, du Venezuela et néolibérale incarnée par Alvaro Uribe, de Colombie. Notre approche consiste à analyser les divergences et les convergences de ces deux régimes qui se sont illustrés comme les archétypes d’un populisme de Gauche et de Droite, tout en relevant les causes de la récurrence du phénomène dit populiste en Amérique Latine.

Mots clés: Populisme, néo-populisme, populisme néolibéral, Hugo Chávez, Álvaro Uribe

 

 

Introducción

Desde principios del siglo XXI, América latina es el escenario de una transformación política que se traduce por el advenimiento en la mayoría de los países anteriormente, presos de dictaduras militares, regímenes autoritarios y neo-populistas eso, por su ideología de izquierda.

Tras el paréntesis de las dictaduras fascistas, la restauración de la democracia en la década de los 80 favoreció dicha evolución. A raíz de la desaparición de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y de las democracias populares, la globalización capitalista encabezada por los Estados Unidos de América dio lugar a una política neoliberal que por medio del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, impuso reformas económicas liberales en todos los países del Tercer mundo eso, en la década de los 90.

En América latina, las figuras emblemáticas de esta política neoliberal fueron Carlos Menem de Argentina y Alberto Fujimori de Perú.

De hecho, la llegada al poder de los populistas neoliberales resultó consecutiva a la grave crisis de la deuda que engendró la rápida decadencia de las clases políticas ante la crisis social en todo el Tercer mundo.

En efecto, las recomendaciones de las instituciones de Breton Wood, conocidas como ajustes estructurales a saber, de-regulación, privatización masiva de bienes públicos, austeridad y congelamiento de presupuestos de la salud y de la educación, provocan una crisis civil sin precedente, y a nivel de América latina, un repudio para con los partidos políticos y las estructuras institucionales. Impotentes ante una crisis endémica, éstos son objetos de un rechazo de parte de las masas populares. Tal situación facilita la llegada al poder de vendedores de ilusiones como fue el caso Alberto Fujimori en Perú cuyos dos mandatos terminaron exponiendo a las claras el verdadero contenido de su política, de donde la elección en 2006 del aprista Alán García como Presidente de Perú, una elección que sin duda alguna, se inscribe en la dinámica que se generalizó en toda América latina salvo en Colombia de Álvaro Uribe.

Nos proponemos analizar en este ensayo, el populismo en su diversidad en América latina y los motivos de su aparición cíclica. Para ello, insistiremos en sus variantes actuales a través de los neo-populismos cuyo arquetipo es el régimen de Hugo Chávez Frías y en el populismo neoliberal que encarnó Álvaro Uribe en Colombia. El objetivo es de mostrar las convergencias y las divergencias de ambas variantes del populismo en América latina.

 

 

 

1. Las causas del eterno retorno del populismo en América latina

 

Para Europa, América latina es una página blanca sobre la cual se proyectarían todas las utopías políticas y religiosas a costa de tragedias y de reconocimientos.

Al lado del crecimiento demográfico vertiginoso de América latina, habrá de señalar una concentración de poblaciones en las grandes ciudades eso sobre todo, tras las independencias, de donde el surgimiento de un sentimiento de debilidad y de la realidad de una profunda división. Por un lado, los indígenas espoliados y presos de todo tipo de dificultad para ingresar a la sociedad moderna y por otro lado, los descendientes de colonos en el poder y los integrantes de la masa obrera procedentes del exterior, masa que consta de esclavos negros y de migrantes asiáticos. Todo eso provocó una especie de difícil sincretismo por ende, un problema de cohesión nacional, de donde los fenómenos de disparidades y de desigualdades de todo tipo.

En efecto, el proyecto independentista en América latina no fue del todo inclusivo. A menudo, la nación está dirigida por una minoría en detrimento de la mayoría. Tal es el caso de Argentina donde una oligarquía de origen europeo logra controlar todo. En Perú, de 1850 a 1860, el desarrollo de las plantaciones de caña de azúcar pasó en manos de una mano de obra china en detrimento de los indígenas.

El carácter perene de la exclusión social y racial da cabida a formas de políticas muy autoritarias tras las independencias tal es el caso conocido como el caudillismo. De modo que en el mismo siglo XIX, la figura del dictador encarna la contradicción entre formas políticas modernas y las estructuras socioeconómicas arcaicas. En otros términos, el dictador es el puente entre los principios de soberanía popular y la realidad del país y aun, de una sociedad de castas y razas.

Si las guerras de independencias fueron militares, las masas populares tuvieron participación gracias a los procesos de industrialización y de urbanización. Así, las nuevas repúblicas latinoamericanas al hacer gala de ideales europeos del siglo de las luces, surgen en medio de contrastes, de donde el nacimiento de democracias fácticas con personajes truculentos capaces de suscitar la adhesión de la muchedumbre a su causa tras dar que asimilar su política.

La desilusión provocada por la colonización, la explotación, la pobreza y las desigualdades crea en América latina condiciones favorables para la emergencia del hombre virtuoso. Además, la conquista de las masas llega a ser un arte político indispensable para numerosas revoluciones cuyo proyecto fue la instauración de una justicia y de una igualdad social anhelada. Tal es caso en Cuba:

 

Entendemos por pueblo cuando hablamos de lucha, la gran masa irredenta a la que ofrecen y a la que todos engañan y traicionan, la que anhela una patria y más digna y más justa; la que está movida por ansias ancestrales de justicia por haber padecido la injusticia y la burla generación tras generación, la que ansía grandes en todos los órdenes y está dispuesta a dar para lograr, cuando crea o en alguien, sobre todo, cuando, hasta la última gota de sangre (Castro, 1967: 53-54)1.

 

En estas circunstancias sociopolíticas, resulta difícil captar las motivaciones reales de los líderes políticos. Los caudillos y los guerrilleros populistas marxistas-leninistas encarnaron a menudo, ideología prometedora para las masas. De modo que hoy en día, en la mayoría de los países latinoamericanos, a pesar de las pocas mejorías tanto a nivel educativo y de salud, la pobreza, el fortalecimiento de las instituciones, los problemas sociopolíticos como a nivel y económico están a la orden del día. La falta de respuesta a las aspiraciones de emancipación de los pueblos en América latina de parte de las clases dirigentes y del poder político da cabida no sólo a la lucha de clases sino también a lo que se conoce como populismo y sobre todo en Venezuela y en Colombia.

2. Venezuela en la era del neo-populismo

En cuanto al neo-populismo en las sociedades latinoamericanas actuales, podemos leer lo siguiente: “A finales de los noventa, bajo nuevos populismos se desarrolló una tendencia hacia la izquierda con el resultado de que los gobiernos considerados conservadores como en Colombia y México constituyen casi una excepción” (Werz, 2012: 182)2.

Desde el año 2000, gobiernos neo-populistas inician su administración en países latinoamericanos. Tales son los casos de la elección en 2002 en Brasil, de Lula Da Silva como presidente, procedente de la masa obrera y de Evo Morales de origen indígena, en 2005 en Bolivia, y sobre todo el caso de Hugo Chávez en Venezuela.

En Venezuela, el neo-populismo llega al paroxismo de su manifestación bajo la presidencia de Hugo Chávez. Mucho antes de su administración, Chávez con compañeros crean dentro del ejército y sobre todo, durante el aniversario 200 del nacimiento del Libertador Simón Bolívar, el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, de orientación socialista. Deseosos de poner en práctica su ideales revolucionarios, el 4 de febrero de 1992, Hugo Chávez procede por golpes de estados. Encarcelado por los anteriores hechos señalados, Chávez es liberado por el Presidente Rafael Caldera en 1994; crea entonces, el Movimiento Quinta República (MVR) y enseguida, una versión civil del mismo movimiento con el que llegará por vía democrática en 1998, al poder supremo. Desde entonces, los actos populistas de Chávez no pararon, entre otros podemos señalar los siguientes, el programa “Aló Presidente”, en el cual Chávez comenta constantemente los sucesos tanto nacionales como internacionales, esboza grandes reflexiones en torno al socialismo del XXI, comenta los partidos de béisbol, hace bromas, canta músicas vernáculas; y en 2000, Chávez logra hacer votar una nueva constitución por los 72 % de la población venezolana.

En 2002, el país ya estaba dividido ideológicamente en dos partes: por un lado, los sindicatos y el patronato (antichavistas) y por otro lado, la gran mayoría del pueblo (pro-chavistas) que lo considera como el héroe del pueblo y el anti-oligarquía, y gracias a esta misma mayoría sobrevivió Chávez al golpe de Pedro Carmona en 2002.

Una de las acciones populistas más duras de Hugo Chávez son su política de nacionalización en nombre de la cual nacionaliza muchas propiedades privadas sin título de propiedad y firmas internacionales, la creación de pequeñas cooperativas, la redistribución las tierras y las riquezas a los más necesitados agrupándolos en cooperativas. Para tales acciones populistas, Chávez se apoya en las fuerzas armadas mediante una retórica nacionalista para ir descalificando a la oposición.

A pesar de que el socialismo de Chávez dejó entrever sus contornos más confusos, a nivel internacional, trazó su eje ideológico-político que es La Habana-Caracas-La Paz, eje contenido en todo momento en su discurso de Unidad sudamericana. Tras su famosa Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), Chávez fomenta la alianza armada de los países latinoamericanos a manera de oposición directa a los Estados Unidos de América. Ante los actos de sabotaje de su política por el entonces presidente americano Georges W. Bush, Chávez responde con ataques verbales tales como “Ayer el diablo estaba aquí” refiriéndose a Georges Bush en la tribuna de la ONU el 20 de septiembre de 2006 tras también haberse persignado a lo católico.

Además de eso, Chávez y su homólogo de Colombia Álvaro Uribe estaban constantemente opuestos debido a que según Chávez Uribe estaba más cerca de Bush y en contra de la izquierda latinoamericana.

3. El régimen neoliberal de Álvaro Uribe

En esta última década entre los presidentes latinoamericanos, se puede destacar la actitud ideológica de Álvaro Uribe quien a pesar de estar opuesto a la izquierda latinoamericana, guardaba cierta similitud con respecto a Chávez tal como su actitud populista caracterizada por su voluntad constante en invocar al pueblo soberano y el hecho reiterado de rodearse de sus ministros en público, al igual que Chávez. Por otro lado, tal vez la política contenido en el “Plan Colombia” en contra de las FARC y de los carteles de la droga sea por motivos populistas o personal.

En conclusión, tras las experiencias de los populismos neoliberales de Carlos Menen en Argentina, Alberto Fujimori en Perú, el surgimiento de los llamados neo-populismos de Hugo Chávez en Venezuela, Ignacio Lula Da Silva de Brasil y de Evo Morales en Bolivia, se inscriben absolutamente, en una nueva dinámica de la democracia en América latina. Desafortunadamente, es de señalar algunos incidentes ocurridos en el ejercicio del populismo de izquierda de Hugo Chávez y en el de derecha de Álvaro Uribe.

Notas:

1. Cfr. CASTRO, FIDEL (1967). La historia me absolverá. La Habana: Ediciones políticas.

2. Werz, Nikolaus (2012). “Populismo y democracia en América latina” en Hoyos Vásquez (2012). El eterno retorne del populismo en América Latina y el Caribe. Bogotá: Clacso.

 

Bibliografía

Castro, F., La historia me absolverá,  Ediciones políticas, La Habana, 1967,

Vásquez, H. (2012). El eterno retorne del populismo en América Latina y el Caribe, Bogotá: Clacso.